Terapia ocupacional o terapia de habilidades motoras

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Las habilidades motoras son los movimientos y las acciones de los músculos. Se clasifican en dos grupos: las habilidades motoras gruesas y la motricidad fina. Las habilidades motoras gruesas implican el movimiento de los brazos, las piernas, los pies o el cuerpo entero. Esto incluye acciones tales como correr, gatear, caminar, nadar y otras actividades que involucran a los músculos más grandes. Las habilidades motoras finas son los pequeños movimientos que se producen en las manos, muñecas, dedos, pies, dedos de los pies, los labios y la lengua. Son las pequeñas acciones que se producen, como recoger objetos entre el pulgar y el dedo, usando un lápiz para escribir con cuidado, sosteniendo un tenedor y usarlo para comer y otras tareas de músculos pequeños que se producen a diario.

Y es a partir del primer año, que podemos observar como el bebé agarra los objetos con mayor facilidad, existe mayor dominio de la presión tipo pinza, lo que le permitirá realizar ejercicios como ensarte, garabateo y el proceso de escritura.

También nos permite detectar alguna alteración en el desarrollo, a nivel de tono muscular, postura o retraso psicomotor.

Estas dos habilidades motoras se desarrollan juntas y afectan en gran medida la coordinación. A través de cada etapa de desarrollo de la vida de un niño, niñez temprana, preescolar y en edad escolar, las habilidades motoras se desarrollan gradualmente y entre la edad de 6 y 12, los niños por lo general han llegado a dominar las habilidades básicas de motricidad fina.

Diseño y desarrollo: VAJDA